Me preocupe y lloré con más fuerzas, pero en ese momento el señor al verme llorar me prometió que vería su rostro. Desperté del sueño y comencé a vivir con la esperanza de un día ver a Jesús. Pasaron los años dentro de los cuales hubo acontecimientos que indicaban que el señor estaba guiando mi vida con un propósito especial. Llegue a la edad de 17 años fue cuando conocí el mensaje adventista y después de estar dos años en la iglesia comprendí porque el señor salvo mi vida cuando era un niño, pude comprender el significado del sueño que había tenido, el salvo mi vida porque tenia un propósito especial para mi. El sueño cuando lo vi en la cruz y me dijo tienes que lavarte la cara para ver mi rostro simbolizaba el bautismo en su pueblo, el mismo representa el agua viva que lavaría mi corazón. La sangre que vi derramar de sus manos representaba el precio pagado por mis pecados.
En gratitud hoy le sirvo a mi Jesús tengo 24 años en la iglesia de los cuales llevo 16 años sirviéndole a Dios tiempo completo, el está cumpliendo su propósito en mi. Me siento feliz porque me ha dado una esposa maravillosa y tres hijos: mi esposa
Melania y mi tres hijos: José, Elio y Josmely. Mi familia es parte de este ministerio maravilloso que Dios ha puesto en mis manos.
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